Stephen Mallatratt falleció tristemente el 22 de noviembre de 2004.
Recuerdo que me pasaron la novela de Susan Hill, La Mujer de Negro, allá por 1985, y pensé, antes de leerla: "me pregunto si esto podría ser una obra de teatro"
Es difícil imaginarse peor lugar para leer una novela, que transcurre en la oscura y fría Inglaterra Edwardiana, que en la playa de la isla de Naxos, donde yo estaba de vacaciones. A pesar del oleaje, y el sol, y los ruidos de mi hija de 8 años, fui cautivado por la historia y, sinceramente, me asustó.
Y, sí , la fuerza de la narrativa y la riqueza de los personajes, me hizo pensar que definitivamente allí había una obra de teatro.
Un par de años más tarde, yo era el escritor residente en el Teatro Stephen Joseph en Scarborough, y le hablé al director, Robin Herford, de la novela que tanto me había impresionado en aquella playa griega.
El la leyó y pensó, como yo, que podía ser una obra de teatro. Fue entonces cuando le pedí permiso a Susan para adaptar el texto
Afortunadamente, ella dijo que sí enseguida. El hecho de que ella hubiera crecido en Scarborough y hubiera asistido a algunos de los espectáculos que se hicieron en el teatro, probablemente ayudó.
El libro tiene muchos personajes, pero en la compañía del Teatro Stephen Joseph había pocos actores. Esto, que al principio fue un problema para mí, más tarde me condujo a encontrar la estructura que se consagró como la fuerza central del espectáculo.
Una vez que hallé la estructura, todo fue más fácil, y los ensayos, también, fueron positivos y creativos con Robin y los actores
Jon Strickland, Dominic Letts y Lesley Meade.
Ya van quince años, y la estructura realmente no se ha cambiado mucho. Ha habido numerosas producciones en todo el mundo - unas maravillosas, otras ridículas - pero me siento muy afortunado de que Robin Herford haya dirigido cada nuevo reaparto en el teatro de Londres, donde la calidad ha quedado sobradamente garantizada, y el espectáculo sigue aterrorizando como al principio.

De niña, siempre me gustaron las historias de fantasmas ...la clásica historia inglesa de fantasmas sobre todo, llena de atmósferas. Eran historias que asustaban por lo furtivo, porque no eran cuentos de terror, no había vampiros, ni hombres lobo.
Yo había estado releyendo algunas historias de fantasmas de M.R James, y el novelista americano Edith Wharton en 1983, y pensé: ¡quiero intentar hacer esto!
La historia tradicional de fantasmas parecía haber entrado en declive desde principios de siglo y pensé que era un buen momento para un renacimiento. Hice una lista de algunos "ingredientes" que, deberían existir en una historia de fantasmas, pensé que debería contener a un fantasma (no un vampiro o un hombre lobo por aquella época), debería hacer mal tiempo, transcurrir en una vieja casa aislada, algunos secretos, probablemente un cementerio o al menos una iglesia, y gente que sabe más cosas de las que está dispuesta a contar porque tiene miedo...
Y entonces me puse a trabajar. El lugar vino primero, luego el abogado joven, más tarde el fantasma, y ahí comenzó la historia a funcionar.
Lo escribí todo muy rápidamente. Llevaba 7 semanas cuando Julia, una estudiante de medicina, cuidaba durante sus vacaciones de mi hija, entonces de 5 años, cada mañana. La hermana de Julia hacía un curso de secretaria en aquel tiempo y quería practicar mecanografía. Ella no podía leer mi letra, así que se lo grabé en un magnetófono... a Jane le asustó tanto el libro que no quería estar sola en la casa mientras lo pasaba a máquina. (Jane, a propósito, es ahora la Jefa del Departamento de Dramáticos de la B.B.C. su nombre es Jane Tranter)
Unos años después de que el libro fuera publicado, Stephen Mallatratt recogió una copia en el aeropuerto de camino a sus vacaciones en Grecia, y allí sobre una playa, él no sólo lo leyó, sino que tuvo la brillante idea de convertirlo en una obra de teatro.
Cuándo él me escribió para preguntarme si podía hacer una adaptación, para el Teatro Stephen Joseph en Scarborough, donde él trabajaba, pensé que estaba loco.yo podría ver el libro como una película, pero ¿una obra de teatro...?
Estaba equivocada. Trabajó brillantemente. Stephen tuvo una maravillosa idea para hacer el texto totalmente teatral sin cambiar la historia, ni los personajes, usando la mayor parte de mis palabras también.
He visto el montaje innumerables veces, y siempre me produce escalofríos, no dejo de admirarlo. Ningún escritor podría soñar con que una obra de teatro aterrorizara por sí misma , y que, además, dejara su libro intacto. Cientos de miles de personas han visto a la Mujer de Negro en el teatro, y esto les lleva a la novela después, y viceversa. He tenido una suerte maravillosa.

Juan Vi Martínez Luciano y Ana Gimeno Sanz han traducido y adaptado numerosas obras de autores nacionales y extranjeros entre las que cabe destacar la traducción y adaptación de La mujer de negro (The Woman in Black), de Stephen Mallatratt y Susan Hill, El Enemigo de la Clase (Class Enemy) de Nigel Williams, Gorilas (Bouncers) de John Godber, Pánico Contenido (Low Level Panic) de Clare McIntyre, Madres (Four Portraits of Mothers) de Arnold Wesker y Como perros (Sugar and Spice) de Nigel Williams.
Por su parte JUAN V. MARTÍNEZ LUCIANO, ha traducido y adaptado Función para dos personajes (The Two-Character Play) de Tennessee Williams, Escaramuzas (Skirmishes) de Catherine Hayes, Blues de Tennessee Williams, Carta a una hija (Letter to a Daughter) de Arnold Wesker, Un fénix demasiado frecuente (A Phoenix too Frequent) de Chistopher Fry, Titanic de Chistopher Durang, Laurel y Hardy van al cielo (Laurel and Hardy go to heaven), de Paul Auster, Aquella nit amb Lluis (My Night with Reg) de Kevin Elyot, Naturaleza y propósito del universo (Nature and Purpose of the Universe) de Christopher Durang, Algo auténtico (The Real Thing) de Tom Stoppard , El botín (Loot) de Joe Orton, Bona nit, mare ('Night, Mother) de Marsha Norman, Infinities de John D. Barrow, Shadowboxing de James Gaddes, La col.lecció, Nit i Monòleg de Harold Pinter, Un enemic del poble (An Enemy of the People) de Henrik Ibsen-Arthur Millar, Wit de Margaret Edson y Sopa de pollastre amb ordi de Arnold Wesker. Todas ellas representadas por diferentes compañías y en diferentes teatros de toda España.